Líder Podemos: Empodera y no micro gestiona

El objetivo de un líder es detonar el potencial de su equipo. Para lograr esto, un buen líder no tiene un estilo de liderazgo fijo para todos los miembros de su equipo. Al contrario, dependiendo del nivel de competencia y de compromiso del colaborador adecua su estilo de liderazgo para ser lo más efectivo posible. Lo que sí es cierto, es que dentro de este liderazgo situacional, un buen líder siempre busca empoderar y no microgestionar a su equipo.
Empoderar es darle a alguien la autoridad o el poder para hacer algo. En un equipo de trabajo, empoderar significa dar claridad a los colaboradores sobre cuáles procesos tienen autoridad y responsabilidad. Dependiendo del estilo de liderazgo que un líder maneje con los diferentes miembros de su equipo, se deberá cambiar el nivel de empoderamiento que se tiene sobre las responsabilidades de ese colaborador. Para que no existan falsas expectativas, es muy importante que el líder comunique al colaborador de manera clara y precisa sobre qué procesos tiene autoridad y responsabilidad y sobre cuáles necesita todavía del apoyo o asesoría del líder para lograr los entregables. Tomemos unos minutos para reflexionar, ¿cuándo fue la última vez que nos acercamos con nuestros colaboradores y les explicamos el estilo de liderazgo que tenemos con ellos y el por qué de este estilo? ¿Cuándo fue la última vez que te sentaste con tus colaboradores para definir expectativas sobre los procesos que ellos tienen autoridad y responsabilidad? Si no hemos hecho esto, ¿por qué pensamos que vamos a detonar su potencial y obtener su mejor rendimiento posible?
Para poder empoderar a tu equipo es muy importante que antes que cualquier cosa comiences definiendo la visión de lo que el equipo quiere lograr y las metas que buscas alcanzar. Después, es necesario que tengas una plática honesta en donde definas la posición actual. Aquí debemos de definir las expectativas que se tienen del equipo así como los aspectos que debemos mejorar. Una vez que hayamos definido esto, podemos definir el nivel de autoridad y responsabilidad que cada miembro del equipo tiene sobre un proceso. Es solo a través de este proceso de definición de metas, evaluar la situación actual, definir las áreas de oportunidad y llegar a acuerdos sobre el nivel de autoridad y responsabilidad que esperamos que podemos sacar lo mejor de nuestro equipo.
Por el contrario, microgestionar significa que buscamos controlar todos los aspectos de un proceso. En un equipo de trabajo, micro-gestionar significa el buscar controlar los aspectos de un proceso sobre los cuales otro colaborador tiene autoridad o responsabilidad. Dependiendo del estilo de liderazgo que tengamos con un colaborador el nivel de micro gestión debe de cambiar. Es decir, dependiendo del nivel de autoridad y responsabilidad que otorgamos a un colaborador, las actividades que se consideran como microgestionar son diferentes. Nosotros empoderamos a un colaborador al definir autoridad y responsabilidad, comenzamos a microgestionar cuando no cumplimos este acuerdo y comenzamos a llevar a cabo tareas o a supervisar partes de un proceso sobre las cuáles nuestro colaborador tenía autoridad y responsabilidad. Como líderes, la mejor forma de evitar microgestionar, es no romper los acuerdos que llevamos a cabo con nuestros colaboradores acerca del nivel de responsabilidad y autoridad que estamos otorgando.
La misión de un líder es detonar el potencial de su equipo. Al empoderar a nuestros colaboradores, estamos buscando otorgar cada vez más responsabilidad y autoridad a ellos. Es decir, llevarlos a trabajar de forma autogestionable y delegando la totalidad de sus responsabilidades. Empoderar y no microgestionar son dos herramientas muy poderosas para lograr este objetivo.
Escrito en 2018. Publicado originalmente en Medium y recuperado para este archivo tal como se escribió.
podemos.mx/cultura/lider-podemos-empodera-y-no-micro-gestiona/