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Serie: El líder que no tenía cargo — El costo de la mediocridad

por Guardián de Cultura · 5 min de lectura

En Podemos Progresar creemos que las grandes organizaciones se crean con grandes líderes. En su libro El líder que no tenía cargo, Robin Sharma nos expone su filosofía de organización en donde cada colaborador se convierte en un líder dentro de sus responsabilidades. En esta serie, exploraremos los mayores aprendizajes de este libro.

El camino para convertirte en un líder empieza con una simple decisión: ¿estás dispuesto a hacer lo necesario día tras día — incluso en los días donde no te nace — para ser una mejor versión de ti mismo?

Antes de comenzar nuestro camino como líderes debemos de preguntarnos con honestidad si contamos con la fuerza de voluntad necesaria para buscar alcanzar ese potencial ilimitado que todos los humanos poseemos. Obtener esta fuerza de voluntad día tras día es nuestro mayor reto en la vida. Una herramienta del libro, El líder que no tenía cargo, que me ayudó a superar este obstáculo fue el darme cuenta del enorme costo y las consecuencias que tendría en mi vida si decidía vivir en la mediocridad.

En su libro, Robin Sharma nos explica que para las personas que escogen no mejorarse y prefieren estar satisfechos viviendo en la mediocridad y haciendo el mínimo esfuerzo necesario es probable que:

  • Lleguen al último día de su vida sintiéndose que no lograron expresar todo su potencial.
  • Lleguen al último día de su vida sin haber experimentado el potencial que tienen para hacer un trabajo de excelencia y lograr grandes cosas.
  • Lleguen al último día de su vida y se den cuenta que no han inspirado a nadie por el ejemplo que ponen.
  • Lleguen al último día de su vida con el dolor de darse cuenta que nunca se arriesgaron a mejorar sus habilidades.
  • Lleguen al último día de su vida sabiendo que no se volvieron expertos en ningún tema y que prefirieron trabajar con mediocridad.
  • Lleguen al último día de su vida sintiéndose decepcionados que nunca aprendieron a transformar las adversidades de la vida en oportunidades para su crecimiento.
  • Lleguen al último día de su vida arrepintiéndose de olvidar que el trabajo se trata de buscar ayudar siempre a los demás y no solo a uno mismo.
  • Lleguen al último día de su vida y se den cuenta que nunca realizaron su máximo esfuerzo ni liberaron su máximo potencial.
  • Lleguen al último día de su vida y descubran que pudieron haber tenido un impacto positivo en su comunidad y en este mundo. Pero se rehusaron a aceptar esta misión porque tuvieron miedo. Y es por esto que fallaron. Y es así que desperdiciaron esta vida.

Los líderes son esos individuos que están dispuestos a hacer las cosas que las personas que fracasan no están dispuestas a hacer — a pesar de que al líder también le cuesta trabajo hacerlas.

Tomar la decisión de convertirte en una mejor versión de ti mismo requiere de un cambio significativo en la forma en la que vemos nuestras responsabilidades diarias. Ser esa mejor versión de ti mismo requiere esfuerzo y dedicación. El éxito no es más que pequeñas acciones diarias que con el tiempo logran grandes cambios positivos. Todos los días podemos escoger ser una mejor versión de nosotros mismos. A diferencia de las personas que eligen la mediocridad, las personas que escogen superarse día a día pueden esperar los siguientes beneficios:

  • Llegar a su último día felices y satisfechos dándose cuenta que lo dieron todo. Todo su talento, esfuerzo y recursos haciendo un trabajo de calidad y viviendo de una forma ejemplar.
  • Llegar a su último día sabiendo que mantuvieron un estándar de excelencia y una reputación intachable en todo lo que hicieron.
  • Llegar a su último día celebrando que afrontaron sus miedos más grandes y lograron su visión.
  • Llegar a su último día dándose cuenta que desarrollaron a otros y sirvieron como un ejemplo para hacer mejor a los colaboradores que los rodearon.
  • Llegar a su último día dándose cuenta que aunque su camino no siempre haya sido fácil, se mantuvieron firmes en sus convicciones. Cada vez que la vida los golpeó se levantaron y nunca perdieron su optimismo.
  • Llegar a su último día con el orgullo de poder contribuir positivamente en la vida de otras personas.
  • Llegar a su último día orgullosos de la persona fuerte, ética, inspiracional y empática en la que se convirtieron.
  • Llegar a su último día rodeados de miembros de su equipo que los admiran, de clientes que les agradecen su trabajo y de seres queridos a los que inspiró.
  • Llegar a su último día como un verdadero líder sin cargo. Sabiendo que su legado está en la influencia positiva que tuvo sobre todas las personas a las cuáles sirvió.

Para muchos de nosotros, la decisión más importante que tenemos que tomar en nuestras vidas es si estamos dispuestos a convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos. Todos los días te enfrentas a este dilema. Para ayudarme a tomar la decisión correcta, todos los días reflexiono sobre estos puntos. Y es así, que día a día, lucho para ser una mejor versión de mi mismo. Reflexiona sobre tus acciones diarias. ¿Estas haciendo tu mejor trabajo posible? ¿Eres un mejor amigo/esposo/familiar de lo que eras hace un año? ¿Para quién eres un ejemplo positivo? ¿Qué hiciste por otros el día de ayer? La respuesta a estas preguntas, día a día, determinará lo que sentirás al llegar ese último día.

Escrito en 2017. Publicado originalmente en Medium y recuperado para este archivo tal como se escribió.

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