Serie: El líder que no tenía cargo — No necesitas un título para ser un líder

En Podemos Progresar creemos que las grandes organizaciones se crean con grandes líderes. En su libro El líder que no tenía cargo, Robin Sharma nos expone su filosofía de organización en donde cada colaborador se convierte en un líder dentro de sus responsabilidades. En esta serie, exploraremos los mayores aprendizajes de este libro.
El primer maestro de liderazgo en el libro, El líder que no tenía cargo, es Ana; una camarera de un prestigiado hotel en Nueva York. Para Ana, la lección más importante que todos debemos entender para convertirnos en líderes es que no se necesita un título para ser un líder. Es decir, no necesitamos un título para actuar como la mejor versión de nosotros mismos. Aunque parece una lección sencilla, ¿cuántos de nosotros pasamos nuestra carrera profesional esperando un título dentro de nuestras organizaciones para comenzar a actuar como líderes y dar lo mejor de nosotros?
Los colaboradores que logran desarrollarse rápidamente dentro de una organización y destacar profesionalmente tienen una cosa en común: cumplen con sus responsabilidades de la mejor manera posible todos los días. Los colaboradores que siguen este sencillo principio logran no solo la excelencia en sus responsabilidades sino también la admiración de sus compañeros y los líderes de la organización. Ellos saben que los líderes dentro de un equipo son las personas que ponen un ejemplo positivo hacia otros y no las personas que solamente tienen un título. Estos colaboradores saben que su éxito y desarrollo profesional es el resultado de hábitos positivos llevados a cabo día a día. Que es gracias a estos hábitos positivos y su esfuerzo diario que poco a poco van consiguiendo los títulos de su desarrollo.
Si un hombre es un barrendero, el debe de barrer las calles como Miguel Ángel pintaba o como Beethoven componía o Shakespeare escribía. El debe barrer las calles tan bien que cada persona que pase por la calle se tendrá que detener y decir: “Aquí trabaja un barrendero que hace su trabajo de forma excepcional” — Dr. Martin Luther King Jr.
Aunque esto suene sencillo, muchos colaboradores pasan su vida profesional haciendo exactamente lo opuesto. En vez de todos los días buscar cumplir sus responsabilidades de la mejor manera posible, pasan sus días haciendo el mínimo esfuerzo posible. Nunca se esfuerzan por desarrollarse y nunca buscan mejorar su desempeño. Estos colaboradores sienten que sin el título de “líder” no están empoderados para actuar como líderes y dar su máximo esfuerzo. La realidad, es que cada uno de nosotros, independientemente de nuestra situación, tiene “4 Poderes Naturales” que podemos utilizar para lograr nuestro desarrollo y éxito:
- Poder 1: Cada uno de nosotros en este momento tiene el poder de ir a su trabajo y dar lo mejor de sí mismo. No necesitas un título para hacer esto.
- Poder 2: Cada uno de nosotros tiene el poder para influir, inspirar y desarrollar a cada persona con la que interactúa a través de su ejemplo. No necesitas un título para hacer esto.
- Poder 3: Cada uno de nosotros tiene el poder de crear un cambio positivo dentro de una situación negativa. No necesitas un título para hacer esto.
- Poder 4: Cada uno de nosotros tiene el poder de tratar a todos nuestros clientes, internos y externos, con respeto, apreciación y amabilidad. No necesitas un título para hacer esto.
Si como colaborador, comienzas a utilizar estos cuatro poderes en tu día a día te convertirás inmediatamente en un líder. Y si día a día, utilizas este liderazgo para influir positivamente en otros, para crear cambios positivos y para mejorar tu desempeño alcanzarás el desarrollo y éxito profesional que tanto deseas. El liderazgo no es un título que se nos otorga sino comportamientos diarios que nos ayudan a ser un ejemplo positivo para otros. Deja de poner excusas y comienza a utilizar estos cuatro poderes. Nadie necesita un título para ser un líder y actuar como la mejor versión de si mismos.
Siguientes Pasos Inmediatos:
En las siguientes 24 horas haz una lista de los aspectos tanto de tu vida personal y profesional donde estés evitando ciertas responsabilidades y jugando el papel de víctima para no hacer tu mejor esfuerzo. Reflexiona sobre tu último día. ¿Utilizaste los cuatro poderes que todos tenemos para ser una mejor versión de ti mismo? ¿Cuáles de estos cuatro poderes puedes comenzar a utilizar de manera más frecuente? ¿Qué poder causaría el mayor impacto positivo en tu vida? Cada mañana antes de comenzar tu día escribe cinco pequeñas acciones que puedes llevar a cabo para mejorar estas responsabilidades que no estás logrando terminar. Enfócate en llevar a cabo estas cinco pequeñas acciones día con día. Toma el control de estos cuatro poderes.
Escrito en 2017. Publicado originalmente en Medium y recuperado para este archivo tal como se escribió.
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