
Es hora de ser honestos. Por mucho tiempo los periódicos, la televisión y el radio te han mentido. No existe una forma fácil, rápida o mágica de conseguir lo que quieres. Sería increíble si pudieras comprar el éxito, la salud, el conocimiento y las relaciones de una forma fácil y sin esfuerzo. Disculpa que te diga esto. El mundo no funciona así. Pero no te digo esto para desanimarte. Al contrario, quiero que te des cuenta que lograr tus objetivos si es posible. Si existe una fórmula para conseguir lo que quieres. Esta fórmula es simple y está al alcance de todos nosotros. Todos los grandes cambios positivos que he conseguido en mi vida los he llevado a cabo con la siguiente fórmula:
Pequeños cambios + Consistencia + Tiempo = Grandes Resultados
La mayor parte de las personas, subestiman esta fórmula. Lo que no se dan cuenta es cómo estos pequeños cambios, que parecen muy sencillos en un inicio, si se mantienen durante un periodo largo de tiempo te llevan a grandes cambios positivos en tu vida personal y profesional.
Imaginemos a tres amigos que crecieron juntos y viven en la misma colonia. Los tres amigos son básicamente iguales en todo lo que hacen y su estado físico es muy similar. Uno de ellos, está “satisfecho” con su situación actual, se queja de repente porque nada en su vida mejora, pero no hace nada diferente para cambiar su situación.
El segundo no se siente satisfecho con su situación actual, y decide que quiere un poco más de “diversión” en su vida. Este amigo decide que todos los días después de trabajar va a tomarse una cerveza y se va a sentar a ver la televisión por una hora más de lo que acostumbraba. Ningún cambio radical ni dramático. Solo pequeñas decisiones que el segundo amigo considera inconsecuentes.
El tercer amigo, tampoco se siente satisfecho con su situación actual, pero a diferencia del segundo, decide hacer un par de cambios positivos en su vida. Decide que ya no va a comerse ese pan dulce que cenaba todos los días y que al regresar de trabajar en vez de sentarse inmediatamente a ver televisión, va a salir a caminar por veinte minutos. Ningún cambio radical ni dramático. Pequeños cambios que todos podríamos hacer en nuestro día a día.
¿Qué le pasa a estos tres amigos después de un día de llevar a cabo estos cambios? Absolutamente nada. Los tres son exactamente iguales. ¿Qué le pasa a estos tres amigos después de una semana de llevar a cabo estos cambios? Nada. Los tres siguen iguales. ¿Y después de un mes de llevar a cabo estos cambios? ¿Qué ha pasado? No mucho, la realidad es que los tres se ven igual a como empezaron. El primero no ha hecho ningún cambio, el segundo sólo se está tomando una cerveza más y viendo más televisión mientras que el tercero come un poco menos y hace más ejercicio.
“Lo que es sencillo de hacer, también es sencillo no hacerlo” — Jim Rohn
¿Qué ocurre cuando alargamos el tiempo de estos cambios? Después de 30 meses de hacer esto, ¿qué le ha pasado a estos amigos? Aquí empezamos a ver lo poderoso que estos pequeños cambios son en la vida de las personas. El primer amigo, al no hacer nada diferente, sigue como estaba solo que ahora se queja más de que las cosas no han cambiado. El segundo, con ese pequeño cambio en lo que bebe de forma diaria y el poco ejercicio que hace lo han llevado a tener más de 15 kilos extra de peso. (Si. No estoy mintiendo. 150 calorías extra a lo largo de 30 meses equivalen a casi 15 kilos extra de peso) Lo más preocupante es que esos 15 kilos extra han traído efectos negativos en otros aspectos de su vida. El segundo amigo se siente más cansado y estresado en el trabajo, además de que ahora se enferma con mayor frecuencia. Las cosas no se ven bien para él.
¿Y al tercer amigo? ¿Qué ha ocurrido con él? El tercer amigo, tiene una situación radicalmente diferente. El cambio pequeño de comer 150 calorías menos todos los días además de hacer un poco más de ejercicio lo han llevado a perder casi 15 kilos de sobrepeso que tenía. Como al segundo amigo, estos pequeños cambios también han afectado en otros aspectos de su vida. El tercer amigo ahora tiene más energía en sus días y está logrando hacer más en su trabajo. Al llegar a casa tiene un mejor humor y su relación ha mejorado. Para él las cosas se ven mucho mejor. Todo esto por pequeños cambios que decidió llevar a cabo de forma consistente durante un largo periodo de tiempo.
Pequeños cambios + Consistencia + Tiempo = Grandes Resultados
Este es el poder de nuestra fórmula. El poder de crear grandes cambios, positivos o negativos, al simplemente llevar a cabo pequeños cambios de manera consistente durante un largo periodo de tiempo. Este es el camino para conseguir lo que quieres. El éxito, no es más que una serie de hábitos positivos, mundanos, difíciles, que parecen insignificantes día a día pero que después de ser llevados a cabo por un largo periodo de tiempo logran grandes cambios en todo lo que haces. Si te das cuenta de esto, todo está a tu alcance.
Pasos siguientes
Tómate unos minutos para reflexionar sobre esta fórmula. Piensa en tus rutinas diarias. Los hábitos, positivos o negativos que llevas a cabo todos los días. Divide una hoja. En una columna anota los hábitos positivos mientras que en la otra lo hábitos negativos. ¿Que pequeños cambios podrías hacer en tu rutina? ¿Que malos hábitos podrías quitar? ¿Que buenos hábitos podrías comenzar? No busques nada grande, enfócate en pequeños cambios y asegurate de mantener estos de forma constante. Enfócate en esto y verás grandes cambios en tu vida.
Escrito en 2017. Publicado originalmente en Medium y recuperado para este archivo tal como se escribió.
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